Decepcionante segunda actuación argentina en la Copa América. El equipo colombiano jugó un partido casi perfecto: individualidades técnicas destacables, excepcional órden táctico, juego asociado y paciencia. Solo le faltó el gol. De Argentina... poco y nada.
Para este partido, que dio inicio a la segunda fecha de la fase de grupos, Batista realizó solo un cambio con respecto a los once que arrancaron la competición continental: Zabaleta en lugar de Rojo. El esquema siguió con sus tres mediocampistas centrales e igual cantidad de jugadores en ataque, así como también con sus mismas falencias en la generacion de juego, la ausencia de asociaciones y la consiguiente desembocadura en resoluciones egoístas e individualistas.
Todo esto muestra una enorme falta de convencimiento para ejecutar una idea y eso, es trabajo del entrenador. Si los partidos amistosos, previos a las competiciones importantes, son para trabajar un modo de juego, entonces ¿por qué cambiar el rumbo cuando se juega por los porotos?
Tévez merece su citación a la Copa, al igual que algunos otros que podrían estar, caso Saviola o Aimar, y no fueron llamados. Pero si a 20 días de la Copa, el "Apache" no era del gusto futbolístico de Batista, ¿cómo se explica su inclusión no solo en la lista sino además entre los titulares, cambiando el esquema y los ejecutores con los que el equipo había estado trabajando? Eso es falta de personalidad, de profesionalidad y de convencimiento en la idea que se desea plasmar.
Durante todo el año, pero sobre todo en épocas de Selección, suele haber en la Argentina alrededor de 36 millones de directores técnicos que opinan y creen saber más que cualquier otro. Pero hay un solo lugar en el banco y, más alla de sus defectos y virtudes, es él quien debe tomar las determinaciones. Uno de los errores de este seleccionador, fue haber escuchado a todos esos "entrenadores", citando a Carlitos a modo de "salvavidas popular" por si algo salía mal. Porque convengamos que en una charla de café no se cambia la mirada futbolistica con respecto a un jugador.
Ahora el Checho deberá decidir si mete mano en un equipo que tiene la obligación de ganar para no depender de otros resultados. En caso de mantener el equipo y darle respaldo a este experimento, los jugadores deberán tener más compromiso con esto y acercarse para lograr esas conexiones hasta ahora inexistentes en este equipo repleto de neuronas inteligentes que no logran hacer sinápsis.
Lo más sano, a mi juicio, sería volver al esquema anterior, para rodear al mejor del mundo con jugadores que hablen su mismo idioma. Pastore, Agüero e Higuaín serían los nombres más apropiados para darle vida a este equipo que, hasta ahora, fue una acumulación de 11 jugadores.
Se viene Costa Rica y la posibilidad de cambiar la imágen. La Selección deberá demostrar que puede jugar bien al fútbol, ya que una mirada resultadista de un triunfo ante el equipo de Lavolpe sería un suicidio en las fases finales. No podemos tener 11 estrellas desparramadas en el verde césped, sin ideas y sin conductor. Y menos que nuestra figura en un empate sea nuestro arquero.
Argentina deberá hacerse fuerte y sumar protagonismo en la Copa. Si no llega a ganar el lunes, el Candidato pasará ser solo un buen anfitrión
Abrazo de gol
Muy buena la nota..como siempre..y como nos venis acostumbrando.. te falto la frase: "Batista dirige el Titanic hacia al iceberg"
ResponderEliminarFernando
Muy Buena Nota, una pregunta...Batista hizo el mismo curso de DT que todos??? habría que reverlo pq si les enseñan a poner 3 cinco y adelante de los 3 cinco, 4 nueves.....algo claramente no funciona...
ResponderEliminarDani