Desde el arranque, el equipo del Checho intentó adueñarse de la pelota y con paciencia se fue acercando al área rival. Con buenas asociaciones de Mache, Banega y Messi, éste último imponía un fatal cambio de ritmo para los bolivianos, aunque luego las jugadas se diluían al llegar a los pies de Tévez (de mal primer tiempo) y Lavezzi, en parte por la excelente tarea defensiva del equipo de Quinteros.
Asi fue que, durante los primeros 45 minutos, las situaciones de mayor peligro fueron para el conjunto albiceleste, que no supo sacar provecho debido a la poca profundidad y la falta de convencimiento a la hora de la definición.
En la segunda parte, el ingreso de Di María por Cambiasso prometía mayor llegada y buen pie en la ofensiva, aunque desarmaba en parte el respetable funcionamiento del mediocampo, que siempre había intentado ser prolijo en las salidas.
De todos modos, cualquier análisis previo hubiese sido inútil, ya que a dos minutos de iniciado el complemento, luego de un tiro de esquina desde la derecha, el delantero Edivaldo Rojas modificó con su taco la trayectoria del balón, y la poca reacción de Banega, que se encontraba en la línea, permitió el ingreso de la pelota por debajo de su suela y el festejo de los sorprendidos visitantes. Bolivia ganaba 1 a 0.
El gol fue un duro golpe para el equipo argentino, que pareció subestimar lo que podría llegar a hacer un rival que, de manera sorprendente, jugó el encuentro de igual a igual, presionando en cada jugada y esperando los ataques lejos de su arquero Arias, quien cerca de los 15 minutos taparía un buen remate de Messi para evitar el empate.
A los 20, un error conceptual de la defensa en un contragolpe, dejó solo al peligroso Martins ante Romero, quien respondería muy bien en dos ocasiones quedándose con lo que podría haber sido el gol que liquidara el pleito.
Minutos más tarde, Batista sacó a Lavezzi, que estaba jugando una pésima segunda etapa, e ingresó Agüero para imprimirle un poco de vértigo al ataque argentino. Y así fue que luego de un centro de Di María, que Burdisso bajó de pecho con mucha clase, el Kun conectó un remate de volea perfecto para inflar la parte superior de la red y poner el empate en el marcador.
Esta conquista fue una gran inyección de adrenalina para un equipo que parecía entregado, aunque esto y las tibias llegadas argentinas no alcanzarían para torcer la historia. Fue 1 a 1 y final en La Plata.
La Selección de Batista no convenció a nadie, con un funcionamiento casi nulo en lo grupal, que se basó en individualidades para desequilibrar, aunque sin profundidad. El empate fue justo, sobre todo para un equipo como Bolivia que fue un digno rival, que no intentó sacar ventajas de manera antideportiva y hasta pudo haberse llevado un triunfo, complicando a los locales de cara al futuro.
Argentina subestimó a Bolivia y lo pagó con un empate ante uno de los equipos más débiles del certamen, con quien comparte el segundo puesto del grupo A, debajo de Colombia que triunfó por 1 a 0 frente Costa Rica, sin brillar demasiado, con un gol de Ramos.
Batista deberá meter mano en un equipo que no jugó bien y que necesita obtener un triunfo ante Colombia para seguir con chances de llegar a las instancias finales. A no confiarse Argentina, la Copa no se gana de taquito...
Abrazo de Gol
Esta conquista fue una gran inyección de adrenalina para un equipo que parecía entregado, aunque esto y las tibias llegadas argentinas no alcanzarían para torcer la historia. Fue 1 a 1 y final en La Plata.
La Selección de Batista no convenció a nadie, con un funcionamiento casi nulo en lo grupal, que se basó en individualidades para desequilibrar, aunque sin profundidad. El empate fue justo, sobre todo para un equipo como Bolivia que fue un digno rival, que no intentó sacar ventajas de manera antideportiva y hasta pudo haberse llevado un triunfo, complicando a los locales de cara al futuro.
Argentina subestimó a Bolivia y lo pagó con un empate ante uno de los equipos más débiles del certamen, con quien comparte el segundo puesto del grupo A, debajo de Colombia que triunfó por 1 a 0 frente Costa Rica, sin brillar demasiado, con un gol de Ramos.
Batista deberá meter mano en un equipo que no jugó bien y que necesita obtener un triunfo ante Colombia para seguir con chances de llegar a las instancias finales. A no confiarse Argentina, la Copa no se gana de taquito...
Abrazo de Gol
Estuve en la cancha y puedo asegurar que era el clima ideal para que Juan Roman haga su regreso a la selección. Su pecho estaba a la altura de la noche. Ahora, dejando de lado esto, te cuento que coincido con vos, solo en parte. Hoy la columna de Varsky en LN dice algo muy cierto y que el periodismo tribunero no quiere aceptar, ni siquiera sugerir: la presencia de Tevez desequilibra el esquema. No digo que Carlitos no sirva, mucho menos que no tenga que integrar el plantel. Pero conspira contra el lucimiento de Messi. Tevez no solo tuvo un mal primer tiempo, en el segundo tampoco aportó. El cambio era Pastore por él, con Messi de punta. Y si no, un 9 bien definido en lugar de Tevez. El único en el plantel es Milito. Ahora bien, al margen de todo, Bolivia achicó muy bien. Hizo que las dos lines de tres Argentinas queden muy juntas, y solo se podía romper en velocidad por los costados. Solo Lavezzi en el primer tiempo lo hizo, Tevez solo chocó. Di Maria por el otro lado en el segundo también hizo algo parecido. Gran primer tiempo de Banega. Milito es un peligro por lo lento que está. Rojo no pasó jamás al ataque, así no sirve. Bien Masche. Bien Agüero. Espero que levanten, no puedo creer que con tantos buenos jugadores se juegue tan mal.
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